domingo 8 de noviembre de 2009

Volver a ser polvo de estrellas

Últimamente pienso mucho en lo compleja que es la condición humana. Y esa complejidad es la que me hace asombrarme de como algunos seres humanos pueden amar de forma incondicional, llevando a cabo actos de total entrega y ser consecuentes consigo mismos hasta el final, y como otros pueden cometer asesinatos o  atentar contra la dignidad de otros... y todos somos seres humanos al fin y al cabo. Cierto es que éstos son dos ejemplos completamente opuestos y no dejan de ser extremos, pero igualmente en la vida diaria no dejo de encontrarme casos que me dejan un triste sabor de boca y decepción. ¿Será la pérdida de contacto con la Naturaleza y el dejar de verla como el hogar al que mimar y que nos da sustento lo que esté haciendo que perdamos conciencia de lo que somos realmente, y que la destrucción que estamos realizando sobre ella haga que sea ésta la que poco a poco decida acabar con nosotros, como ya está empezando a hacer, como si de una gran plaga bacteriana se tratase? Porque... el ser humano con su gran soberbia se creer capaz de dominar el mundo, pero bueno, no somos más que un minúsculo puntito de vida en medio de un inmenso Universo del que aún poco conocemos, al menos en el estado en el que nos encontramos ahora, ya que de acuerdo con la ciencia somos polvo de estrellas, y si a este estado volviésemos, ¿cómo sería entonces nuestra condición? ¿dejaríamos entonces de maltratar a la Gran Madre Tierra? ¿sentiríamos que formamos parte integrante de un todo universal al que amar?

jueves 29 de octubre de 2009

Hace ya unos cinco años que algo cambió dentro de mi y me liberé de un gran peso, de una pesada cruz, de esa que algunas creencias dicen que debemos llevar a cuestas... de esa que proclama la infinita bondad de un justiciero ser superior, de esa que adora imágenes de crucificados sangrantes, mártires con ojos en bandejas, y vírgenes llenas de puñales y lágrimas de sangre... que hermosa liberación, que alegría de vivir sin tener que arrodillarme ante semejantes visiones, que felicidad no tener que pensar en ser juzgada por un anciano barbudo!!!! Que lástima que tantos muriesen durante siglos por pensar lo mismo que yo pienso ahora. Y cuanto hay que agradecer a los seres que se esforzaron para que hoy por hoy, mujeres como yo, podamos ser libres para escribir estas reflexiones.

Gracias Hipatia, MUJER.


"Había una mujer en Alejandría que se llamaba Hipatia, hija del filósofo Teón, que logró tales alcances en literatura y ciencia, que sobrepasó en mucho a todos los filósofos de su propio tiempo. Habiendo sucedido a la escuela de Platón y Plotino, explicaba los principios de la filosofía a sus oyentes, muchos de los cuales venían de lejos para recibir su instrucción."
Sócrates Escolástico.

domingo 18 de octubre de 2009

Las texturas de la Tierra


Es ahora, en otoño, cuando se puede ver la piel de la tierra en los campos del Aljarafe. La piel desnuda y marrón, agrietada por falta de agua, y con los restos de los girasoles que hace meses llenaban de dorado el aire. Mientras agachada observaba el suelo a la luz del atardecer, pensé que era muy poca la diferencia entre lo que yo miraba en ese instante, y lo que podría admirar si pusiese uno de mis brazos para poder observarlo través de un microscopio electrónico... Creo que todo se repite una y otra vez en el universo a mayor o menor escala, y a veces me pregunto si las células de nuestro cuerpo piensan si su universo conocido es infinito, o habrá vida en otros mundos que ellas no alcanzan a descubrir. Solo se que yo agradezco a las de mi cuerpo que me permitan estar aquí, llena de vida, meditando sobre estos mágicos misterios.

jueves 8 de octubre de 2009

Van Helsing al doctor Seward (enlace)

"¡Es el fracaso y no el éxito lo que nos sirve de lección!"
Bram Stoker, Drácula.

Es cierto que llegamos por el dolor a la alegría, por los fracasos al aprendizaje, por las caídas en un pozo de oscuridad a alcanzar la luz, y tras la enfermedad recuperamos la salud.
Hoy quiero agradecer a la vida todos mis fracasos, momentos de dolor y enfermedad, porque gracias a ellos he podido crecer, entrar dentro de mi y ver, sentir que formo parte de una gran unidad que me conecta directamente con el Universo y me hace sentir como vibra la vida en mis células. Y sobre todo, descubrir que sólo hay una cosa que hace posible estar en paz: el AMOR.
Y aunque es éste un camino que recorro sola, por mi misma, también quiero dar las gracias a todos los que han estado a los lados del sendero, algunos dándome la mano, uno estando siempre ahí, otros haciéndome muchísimo daño... pero incluso a estos últimos también doy las gracias, porque sin ellos saberlo, son los que más me han empujado a crecer.
El amor nunca muere.


Recuerdos, sueños y pensamientos

"[...] veía claro que el mundo de la ciudad, pese a su derroche de erudición, era limitado espiritualmente. [...]"
C-J-Jung.

martes 29 de septiembre de 2009

Audry y George (enlace)

"No importa donde vayas, siempre acabas tropezándote contigo misma".

Hace pocos días me sorprendió encontrar esta frase al final de Desayuno con diamantes, película que no veía desde la infancia y de la cual recordaba un triste final. Hoy día, después de volverla a ver, de repasar el final, y acompañar estas palabras con el enlace a la escena, pienso que el The End no puede ser más alegre, o cuanto menos esperanzador, aunque la lluvia que moja las caras de los protagonistas propicie un fuerte sentimiento que me haga llorar. Estaría muy bien recordar de vez en cuando esta frase, o mejor sería no perderla nunca de vista, y así, convertida en otra intención más del día a día, para que compartiese el reparto de los papeles de nuestras vidas.

lunes 28 de septiembre de 2009

Cielo y Tierra


Dicen que los cielos del mes de septiembre son de los más bonitos de todo el año. Y es cierto. Que pena que ya nos queden pocos días para disfrutarlos... Anuncian las deseadas lluvias estos cielos, lluvias que aún no han mojado la resquebrajada tierra del Aljarafe, pero que previsiblemente caerán en octubre, como todos los años. Es curioso que a veces nos llegue hasta aquí el olor salado del mar, y también que hasta que no llueve precisamente en esos mares del sur, no llega el agua hasta aquí. Mientras andaba por el campo hoy, observaba con atención las profundas grietas en la tierra en las que veces se quedaba enganchado mi palo de caminante, y mi fantasía imaginaba en lo hermoso que sería poder introducirse en una de ellas y explorar todo lo que la gran madre guarda en sus entrañas. Ver de cerca todas las raíces de aquellas plantas que tanto conocemos, llegar a las madrigueras de las liebres que siempre alegran mis caminatas, descubrir donde se esconden los meloncillos y las lombrices, e incluso encontrar donde están ubicados los nidos de los aguiluchos cenizos!
Cuando siento que el cielo y la tierra me acogen como si fuese su hija, con la que salen a pasear de la mano, es cuando realmente siento la eternidad del presente, la ausencia de dolor y la alegría de vivir en este planeta.

viernes 28 de agosto de 2009

El regreso



Viajar es maravilloso, volver a sentir esa sensación tan agradable de levantarse en un hotel lejos de donde vives, y descubriendo nuevos olores, sabores, colores y Naturaleza en diferente estado. Los bosques de Somiedo son cautivadores, te adentras en ellos ascendiendo poco a poco y el esfuerzo de la subida a los picos apenas lo notas entre los hayedos repletos de vida. Mariposas de brillantes colores, pájaros de alta montaña, huellas de animales como osos y lobos son algunos de los muchos regalos que el camino ofrece, hasta llegar a la cumbre y coronar un pico desde el que la fuerza de la Gran Madre te llena de plenitud y de ansias de no dejar de hacer cosas así nunca... Luego, viene el regreso a casa, siempre agradable, con las sensaciones conocidas que lo acompañan: el olor de las sábanas y las toallas de uno, el sofá, la cama y la comida te traen de nuevo a una realidad que hace que el viaje casi parezca un sueño del que al menos hiciste algunas fotografías que tristemente nunca muestran lo que viste, de la misma forma tan hermosa en que lo viste... Pero esta vez mi regreso ha sido distinto, porque he visto la Naturaleza de este lugar como si fuese una forastera que llegase aquí después de haber recorrido España de norte a sur, y veo esto árido, seco... y no me agrada. Los campos de girasoles que en primavera me cautivaron, ahora están recién segados y ofrecen esta imagen desoladora que nos acompañará hasta el final del invierno... estos ciclos cambiantes del campo nos ponen delante de nosotros una vez más la metáfora de la vida, del cambio, de que lo que alguna vez fue hermoso y lleno de vida puede tornarse en algo yermo... pero que también, lo que parece yermo, es un campo en flor en potencia, una tierra en apariencia estéril que algún día rebosará semillas de vida!!